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miércoles, febrero 21, 2018

Como preparar y utilizar la ortiga

En un artículo anterior se indican, según el los apuntes del aula huerto para todos, las distintas maneras de preparar caldos para nuestras plantas a modo de protección y tratamiento de plantas. En este Artículo muestro como me gusta preparar a mi la ortiga. Las dosificaciones son variables y aproximadas, y tan solo se pueden aprender con certeza tras el paso de los años y la atención del efecto sobre nuestras plantas. Yo soy partidario de rebajar un poco las dosis indicadas en el artículo enlazado anteriormente en este texto, aunque todo es cuestión de hacer y aprender.

En primer lugar muestro como preparar la ortiga. Necesitaremos la propia ortiga -preferiblemente fresca. En este caso utilizamos una seca pues no es época de ortigas. De la planta utilizaremos los tallos, las hojas y las flores, no así las raíces. Se deben secar en la oscuridad a fin de preservar sus cualidades-. Ponemos la ortiga en el envase -plástico alimentario, madera, etc...-, lo llenamos de agua y lo dejamos en un lugar oscuro durante al menos 48 horas. Es posible tapar herméticamente el recipiente pero yo no lo recomiendo pues es mas fácil que el macerado se pudra y no funcione debido a circunstancias anaerobias. Esto lo sabremos mediante el olor. La ortiga bien preparada tiene un fuerte olor inconfundible, fuerte y un tanto desagradable, pero nunca olor a podrido.

Para aplicar la ortiga muestro en las imágenes un preparado anterior, este de al menos un mes en la oscuridad, que vengo aplicando con anterioridad. El concentrado lo diluiremos en agua -es muy importante: un clásico error de principiante es rociar las plantas con concentrado sin diluir, de consecuencias nefastas-, a razón aproximada del 5 o 10 % de macerado de ortiga sobre agua, a aplicar con el fumigador.

Es conveniente remover bien la mezcla para que la aplicación sea homogénea y a la vez aportemos oxígeno. Una vez hecho esto el macerado esta listo para su aplicación, en plantas y tierra. Recomiendo hacer tratamientos tipo una rociada al caer la tarde cada tercer día durante tres veces consecutivas, o cosas así...

Agradecimientos a Montserrat Trejo, ingeniera agrónoma que me enseño esta práctica -y de o consumo energético- técnica.

lunes, diciembre 01, 2008

"Cuatro Principios de la Agricultura natural" por el Maestro Fukuoaka

Hazte camino con cuidado por estos campos. Libélulas y polillas vuelan en aluvión. Abejas de miel van zumbando de flor en flor. Aparta las hojas y veras insectos, arañas, ranas, lagartos y muchos otros animales pequeños animados en la sobra umbría. Gusanos de tierra habitan bajo la superficie. Este es un campo de arroz en equilibrio con el ecosistema. Las comunidades de insectos y plantas mantienen una relación estable aquí. Es común que una plaga barra este area dejando las cosechas de estos campos sin afectar.

Ahora echa una visual al campo del vecino por un momento. Las hierbas han sido eliminadas con pesticidas y el arado. Los animales del suelo y los insectos han sido exterminados por el veneno. El suelo ha sido quemado limpiado de materia orgánica y microorganismos por los fertilizantes químicos.

En el verano veras a los granjeros trabajar sus campos, usando máscaras de gas y largos guantes de goma. Estos campos de arroz, que han sido cultivados de forma continua durante 1.500 años, han sido desechados por las prácticas de cultivo explotador de una sola generación.

Cuatro Principios:

El primero es NO ARAR LA TIERRA, es decir, nada de arado profundo ni revolver la tierra. Durante cientos de años, los granjeros han asumido que el arado es esencial para cultivar cosechas. La tierra se cultiva a si misma por medio de la penetración de las raíces de plantas y por la actividad de los microorganismos, pequeños animales y lombrices de tierra.

El segundo es NO USAR FERTILIZANTES O COMPOST COMERCIAL PREPARADO. La gente interfiere con la naturaleza y, lo intente como lo intenten, no pueden curar las heridas resultantes. Las prácticas descuidadas de cultivo a drenado el suelo de sus nutrientes escenciales y el resultado es una clara depredación de la tierra. Si dejada a su aire, el suelo mantiene su fertilidad naturalmente, en concordancia con el ordenado ciclo de la vida de plantas y animales.

El tercero es NO ELIMINAR MALAS HIERBAS POR LABRADO O CON HERBICIDAS. Las "malas hierbas" juegan su papel en la construcción dela fertilidad del suelo y en el equilibrio de la comunidad biológica. Como un principio fundamental, las hierbas deben ser controladas, no eliminadas. El acolchado de paja, el cubierto de trébol interplantado con las cosechas y la inundación temporal proveen de un método eficaz de control de hierbas en mis campos.

El cuarto es NO DEPENDENCIA EN LOS QUÍMICOS. Desde el momento en que una planta débil se desarrolla como consecuencia de practicas no naturales como el arado y los fertilizantes, la enfermedad y el desequilibrio de insectos -plagas- siempre están presentes, pero no sucede en la naturaleza hasta el extremo de requerir el uso de venenos químicos. Una aproximación sensible a la enfermedad y el control de insectos es cultivar en un entorno saludable. (actuar sobre la tierra. -nota del traductor)

Traducción libre del libro:"The One-Straw Revolution", por el Masanobu Fukuoka