lunes, febrero 21, 2011

Beta vulgaris - Acelga

La acelga, de la familia Quenopodiaceae, es una planta del huerto que se da bastante bien a lo largo del año. Existen diversas variedades que presentan diferencias de color y forma de la hoja y tallo. Su parte comestible, las hojas y tallos, pueden ser cortados desde la base con un tirón de mano y la planta sigue creciendo con hojas nuevas desde el interior.

Como cualquier hoja comestible es muy sensible al suelo y al agua de riego, que debe mantener un buen nivel de humedad y de estructura húmica adecuada. Con el tiempo la planta envejece y pierde vigor, siendo el momento adecuado de plantar semilleros nuevos y trasplantar plantas pequeñas al espacio de la huerta. Si estas acciones se realizan dos o tres veces al año dispondremos de potaje de acelgas prácticamente en cualquier época del año.

Un jardín para todos

árbolcerezoUn jardín es un espacio muy especial. Existen tantos jardines como personas que los trabajan y disfrutan, y la noción sobre como debe ser diseñado, plantado y mantenido es muy variable. Desde el control absoluto de las formas vegetales subyugadas a las formas geométricas -jardín tipo Versalles- hasta las nociones del maestro japones Fukuoka -donde la acción humana en el equilibrio de la naturaleza es mínima-, pasando por el jardín Inglés -un control en el cual se busca la aproximación a las formas amables mediante el control y diseño-, las posibilidades son infinitas.

Hay jardines grandes y pequeños, interiores y exteriores, controlados y salvajes, amables y abruptos, urbanos y rurales... hay tantos jardines como personas que los cuidan.
Por lo tanto, ya sea para diseñar y plantar un jardín nuevo o para retomar uno existente, es obligatorio plantearse que tipo de jardín es el que deseamos, y cual es el objeto del mismo en nuestra visión de la vida. De esta reflexión depende en gran medida que nos sintamos satisfechos o frustrados con el entorno que nos rodea mas allá del techo que nos cobija.

Por otro lado el movimiento en el jardín, el cambio en el tiempo a medida que las plantas crecen y encuentran su lugar es otro factor determinante. Plantas y árboles son seres vivos y en constante cambio. Nuestra propia percepción de este mundo vegetal crece y cambia constantemente a medida que nos interesamos y miramos con atención en el tiempo. Esta cualidad es una de las mas apreciadas en la jardinería y su contemplación no puede sino ayudarnos a sacar el máximo partido del jardín a la vez que disfrutamos aprendiendo.

Sea cual sea tu jardín, al fijar nuestra atención en ellos abrimos una puerta hacia un camino apasionante de desarrollo personal y disfrute. Si acabas de llegar, bienvenido a este apasionante mundo, y si ya conoces este secreto a voces, caminemos juntos en el aprendizaje.

Carica papaya

El papayero, de la familia Caricaceae, es un árbol de rápido crecimiento y muy sensible al suelo y al agua, procedente de Sudamérica tropical. Agradece estar en espacios soleados y con un contenido de humedad en el suelo correcto.

Se puede plantar de semilla y hasta pasados dos o tres años no comienzan a salir las flores. Algunas de estas se convertirán en frutos, siendo recomendable plantar al menos dos o tres con suficiente espacio para que crezcan cada uno.


Con los años crecen en altura y a veces forman hijos en los laterales. Hay quien los quita y hay quien los deja.

Aloe Vera

aloe veraEl Aloe vera, de la familia Liliacae es una planta que debe existir en todo jardín. Resiste muy bien la sequedad y el calor -cambiando las pencas a un tono rojizo y quemándose las puntas- y si reciben agua, como suele ser el caso en invierno, época de floración en forma de tridente, el color de las pencas es mas verde claro.
La sombra y el exceso de agua pueden llevar a la pudrición. Abundan en "hijos" que crecen al pie de la primera planta y que si no se trasplantan pueden llegar a ahogar a la madre.

Las propiedades de esta planta son especialmente curativas. La pulpa interior de las pencas -no se debe usar la piel- es un cicatrizante muy efectivo en heridas (limpiarlas bien antes de aplicar la pulpa) y curativo en quemaduras, ya sean del sol, de rozadura o de fuego. También es ampliamente usado como "bueno para todo" elaborando una mezcla de pulpa y zumo de frutas al 10%

El riego

Es por todos conocido que el agua es la sangre de la tierra. De ella dependen todas las plantas para vivir, y lejos de ser una ciencia exacta hay muchos factores que influyen en su correcta gestión. El tipo de plantas y jardín que regamos es determinante. Existen plantas que requieren mas agua que otras por su propia naturaleza y es recomendable tener en cuenta esta cualidad a la hora de diseñar y remodelar un jardín.

Las plantas agradecen que el suelo del cual reciben sus nutrientes tenga un contenido adecuado de agua. Nunca encharcado y tampoco disecado. Y esta capacidad de retención del agua esta directamente relacionada con la naturaleza del suelo -encontramos suelos arcillosos, muy impermeables y que requieren poco riego, suelos arenosos o volcánicos en los que el agua fluye hacia niveles inferiores y donde podemos regar todos los días sin que se forme un charco, y por supuesto la mayor parte de los suelos que consisten en una mezcla variada- y especialmente con su contenido de materia orgánica: Cuanto mayor es la presencia de la materia orgánica, mayor capacidad de retención del agua, es decir, un deseable "efecto esponja" que se aplica a cualquier tipo de suelo. Y por supuesto esta el clima, lluvia y viento y demás factores que nos hacen estar atentos para equilibrar y aprovechar sus efectos.

Aprender a experimentar en cada lugar hasta encontrar un equilibrio es una acción imperante para cualquier jardinero. Una tierra arcillosa puede parecer a simple vista seca cuando en realidad la humedad a unos pocos centímetros de la superficie es alta. El efecto de la radiación solar directa en un suelo desnudo, junto a el efecto del viento seco pueden disecar en pocas horas un jardín. Así pues regar es un arte que vamos aprendiendo poco a poco y que tan solo con la experiencia podemos aprender. Las plantas también nos informan sobre la necesidad de mas o menos agua, disecándose desde las puntas exteriores en su ausencia extrema y pudriéndose desde el interior cuando existe exceso de agua.

Los sistemas de riego automático consisten en una buena opción para el mantenimiento pero nunca pueden sustituir la experiencia directa y deben ser constantemente supervisados y ponderados a las condiciones climatológicas variables.

Aplicar estiércol

Una manera de aportar materia orgánica de las muchas que disponemos es emplear estiércol de animales herbívoros -caballo, vaca, cabra, gallina, etc-. Para realizar esta operación correctamente el estiércol debe estar compostado o al menos seco. Si los animales disponen de una cama adecuada -normalmente paja- este proceso es rápido ya que se compensa la materia fresca con la seca. Nunca se debe aplicar estiércol fresco -lo identificaremos por el desagradable olor que despide, por ejemplo- o "caliente" -en proceso de compostaje- pues podemos quemar las raíces y aportar patógenos innecesarios en nuestro jardín.

Es recomendable aplicarlo en invierno, es decir, cuando menos actividad vegetativa hay. Este dato en las islas canarias quizás no es tan relevante ya que en pleno invierno muchas plantas florecen, y ademas disfrutamos de una pequeña primavera cada invierno. Contentarse con aportar al menos una vez al año una buena cantidad, preferiblemente mezclado con la capa superficial de tierra o depositado en superficie en su defecto.

Osorio

La finca de Osorio dispone de un pequeño y surtido jardín junto a la casa que merece la pena ser visitado. Ademas del jardín propiamente dicho es recomendable pasear por los caminos junto a las fincas.
También podemos disfrutar de unas vacas, caballos y cerdos expuestos al personal. En este enlace disponemos de información general sobre la finca y datos de contacto. Esta ubicada en la carretera que va desde Teror a Arucas




 

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Mesembryanthemum Crystalinum - Escarcha

La hierba de la escarcha es una especie aparentemente de origen sudafricano y común en la zona macarronesica y mediterránea. Se encuentra en zonas sublitorales y de terrenos salitrosos. Es una planta anual de tallos carnosos que se extienden sobre la superficie, de tamaño variable. Los tallos y las flores se encuentran cubiertas por papilas acuosas. Las hojas son asimismo de consistencia carnosa y papilosas. Las flores son blancas y cambian a rosado y rojo al madurar las y obtener las semillas de la próxima generación. Los frutos son globosos y las semillas negras, floreciendo en primavera y verano.
Las semillas han sido empleadas en las Islas Canarias sustituyendo o amumentando el gofio.
Fuente: Flora de Canarias. Tomo III - Mary Anne Kunkel y Gunther Kunkel , 1978. Pag. 32