lunes, junio 01, 2009

imágenes de la huerta

Parece ser que ya vuelve el calor a estas latitudes. Hasta hace poco las plantas estaban un poco dormidas. Creo que debo fijarme mas en que cosas sirven para cuando hace fresco y cuales para cuando hace calor.

Junto al incremento generalizado de las temperaturas aparece inevitablemente la insolación y la falta de lluvia. Incluso la humedad de la noche, que antes condensaba con facilidad, casi que desaparece.

Pese a los múltiples problemas que he tenido para poder regar hasta ahora esa humedad y freco, junto con la solidaria ayuda de los vecinos, a sido la salvación de la huerta. En fin, confío haber solucionado los variopintos problemas y poder regar "como Dios manda" este verano. La verdad es que en este clima, con agua, todo revienta.






6 comentarios:

cerise dijo...

Tienes el huerto bien adelantado, yo sembré las tomateras bastante tarde este año , y ahora empiezan a estirarse... sigo con los caracoles...me da algo de yuyu aplastarlos como me dijistes , ahora la ceniza me parece una buena solucion...

Rayito Forever dijo...

Hola Luis te pego mi respuesta a tu comentario en mi blog (Bancalito). Por si no se te notifica y porque quiero asegurarme de que nuestro diálogo sigue. He hecho algunas correcciones, debido a ese defectillo mío de dejarme siempre cosas en el tintero.

Abro comillas:

"Gracias por tu comentario, Luis.

Estoy al corriente de las prácticas del maestro Fukuoka y he de decirte que adoro su planteamiento, pues me parece fabuloso.

En el caso de nuestro bancal, el tema del labrado de la tierra se convirtió casi en imprescindible, pues se trata de un terreno con un suelo muy arcilloso que llevaba décadas sin ser trabajado, quizá más, ya que no hay vecinos vivos del pueblo que recuerden otra cosa que manzanos en esa parcela. Ya te digo que labrar un m2 de esa tierra me costaba mucho, y yo no tengo ese gen de bracero implacable. Me cansaba muchísimo.

A partir de ahora, con el cultivo más o menos continuado, supongo que preparar la tierra para el cultivo será una tarea mucho más liviana.

En cuanto al método Fukuoka, está entre nuestros planes el reservar un trozo del terreno de huerto para ensayarlo. Allí pensamos arrojar "al tuntún" todo tipo de semillas en sus respectivas bolitas de barro para fomentar que las distintas plantas se mezclen más o menos en libertad. La idea es crear un microecosistema y observar los resultados. Que tú me hables de él me estimula más todavía a ejecutar ese plan. Gracias.

También estoy practicando una versión bastarda de dicho sistema en la zona de nogales, donde la pasada primavera crecieron hierbas (de las que hacen espiguitas) con una espesura increible y con una altura que casi llegaba a nuestras cinturas. Los perros desaparecían entre aquellas hierbas y para nosotros convertía la zona de los nogales en espacio intransitable. Además, a mi humilde entender, mantener la hierba seca sobre sus raices suponía un riesgo cierto de incendio. Aún así, mantengo rincones en el huerto donde sigo dejando a la vegetación que nazca, crezca y muera sin intervención alguna por parte nuestra y tengo que decirte que las acelgas que han crecido espontáneamente en esas zonas han sido algo espectacular, por tamaño y por deliciosas. También asoman algunas matas de alcachofas que espero nos sorprendan en la próxima temporada.

Una vez que las hierbas de la zona de nogales acabaron su ciclo y se secaron las segué, con ayuda de un viejo cortacésped que heredé de mi suegro (al que le quité el depósito de hierba cortada con el fin de esparcir las briznas directamente en el momento de ser cortadas) y una desbrozadora para afinar en los acabados en esquinas y al pie de los nogales. Cuestión de estética, todo hay que decirlo,

Pero eso no era lo importante, hay que pensar en el momento de la recogida de la nuez, y es interesante disponer de un suelo lo más liso posible, pues la mayoría de nueces se recogerán del suelo. Una vez segada la hierba, el aspecto de la zona de nogales ha mejorado mucho y en este momento tiene un muy liso y tupido acolchado de hierba seca a la que podemos llamar tranquilamente paja.

Esta paja está esparcida por toda la zona y me ha sobrado mucha para acolchar el huerto de cara al verano (previa separación del grano, cosa para la que supongo que el uso de una criba será suficiente. Para la zona de nogales no me importa que haya quedado el grano sobre el suelo, pues creo que de ese modo me aseguro una nueva producción de paja para la próxima temporada y así poder repetir la operación).

Gracias de nuevo por tu comentario, me anima a actualizar el blog, lo que no significa que el huerto no esté actualizado, ya lo verás.

Chao."

Rayito Forever dijo...

Y ahora mis preguntas sobre las fotos de esta entrada.

¿Los restos vegetales que se ven en el suelo son los restos de las plantas que antes habían crecido en ese mismo punto o las has esparcido después?

¿Elaboras compost o esparces los resíduos vegetales frescos?

Gracias.

Rayito Forever dijo...

Vuelvo a invadir tu espacio con la respuesta a tu comentario.

"El tema de la poda ha traído sorpresas, sobre todo en los nogales. Ya te comenté, Luis, que en El Bancalito no ha habido intervención humana en las últimas décadas. Por eso, esa "no acción" que comentas de dejar al árbol débil que se autocompense la doy por ya realizada. Salvamos más manzanos de los que esperábamos y allí donde arrancamos algún ejemplar están apareciendo retoños de manzano que brotan de algún resto de raíz, incluso se aprecian brotes en los restos de la leña de los manzanos arrancados y que dejé amontonada. Es bestial la capacidad de supervivencia del mundo vegetal.

En cuanto a los nogales, mi suegro avisó al servicio de estensión agraria de la zona y nos mandaron a un ingeniero agrónomo que desestimó la idea de Vicente de efectuar una poda severa. Un día llegaron a coincidir los dos en el terreno y no se pusieron de acuerdo. Como yo confío más en la experiencia sobre el terreno que en la adquirida sobre un pupitre (aunque no la desprecio, que quede claro) acordé con Vicente que él decidiera sobre qué nogales aplicar el serrucho radical, de forma que pasado el ciclo anual pudieramos evaluar el resultado.

De momento, una vez que la vegetación ha vuelto a estallar en los nogales, mi impresión es que la tesis de Vicente es la válida, ya que incluso los ejemplares más catastróficos gozan de una nueva e inesperada vitalidad.

A destacar ese nogal al que Vicente le metió serrucho en el tronco principal, a menos de un metro de altura del suelo, en un ejercicio de caridad por el que finalmente decidió no arrancarlo. Hoy, ese tronco ya tiene más de diez brotes muy vigorosos que hacen pensar en un nuevo y rejuvenecido nogal.

Al parecer, a los nogales, para estimular su producción y facilitar el trabajo de "vareado" de las nueces para su recolección hay que limitarles su crecimiento en altura. Y esa era la acción que proponía Vicente. El ingeniero descartaba esa opción, pero los resultados, hoy, son visibles y le dan la razón a Vicente."

Saludos.

Luis dijo...

Buenas tardes,

Gracias por tus comentarios. Te cuento mi parca experiencia. Digo parca porque cuando creo saber algo es cuando todo empieza a cambiar -jeje, ya sabes a lo que me refiero-.

Yo aún no he preparado bolas de arcilla. Eso sí, busco con detenimiento malas hierbas allí por donde voy y me suelo traer muestras de semillas -cuando disponibles- en el bolsillo. La mayor parte no prosperan... pero ciertamente todas van "evolucionando". En mi opinión son la respuesta natural del suelo para poder -con el tiempo- ir compensándose, normalmente hacia fases de mayor fertilidad. Vamos, que observo como un año aparece una nueva especie, el siguiente coloniza y en tres o cuatro pasa su momento y aparecen matos de mayor porte... claro esta depende del clima y eso, pero en general camina hacia adelante. Yo también pase la cortacesped eléctrica sin el bombo -¡cuestión estética tu lo has dicho!-por los frutales donde crecían las hierbas adventicias a sus anchas después del invierno... jeje. La verdad es que cuando volvieron a reventar -porque las raíces quedaron en su sitio y no murieron del todo, era como si las hubiera podado y salieran con gran vigor de nuevo. La "estética" fallo y no me dejaron continuar el experimento.

Antes solo usaba compost de lo que la huerta daba, y el cubierto que ella misma era capaz de generar... ahora hago -mejor dicho, hacemos- compost con restos orgánicos de al menos dos familias por la zona, que mezclamos con hojarasca, restos de poda del jardín y matos secos. Hace poco pusimos una caja de madera -mejorando la antigua compostera en un bidón de petroleo reciclado- y va que se las chuta, alcanzando altas temperaturas en donde revolvemos inicialmente y obteniendo un agradable compost con olor a tierra al final del proceso, unos dos o tres meses mas tarde. Es algo continuo que voy desplazando en tres fases de rato en rato. También ponemos ahora en la huerta restos de poda frescos -eso sí, en superficie- que no se compostan sino que se disecan. El asunto aquí es que el agua -poca y cara- es escasa y poco a poco vamos descubriendo la impresionante capacidad para retener agua que aporta unos buenos 5 o 10 cms de hojarasca. Otra constante aquí es el viento, que barre el cubierto y junto a lo que se va descomponiendo en contacto con la tierra, te obliga a estar aportando restos continuamente. Uso restos de poda, maleza y hoja de palmera "triturada" -las mas veces a mano...hay que ser bruto...-, en fin, un poco de todo.

Respecto a sobre por quien dejarse guiar -ya sabes el especialista o el propio del lugar, o quienquiera que recoja el título de maestro- yo suelo seguir la siguiente regla: No hace falta oir mucho, lo mejor es poder ver el trabajo de cada uno. Es decir, ver lo que sucede en las fincas donde el ingeniero a trabajado, y ver lo que pasa en las que Vicente a metido su tijera y conocimiento. La agricultura no trata de palabras ni de voluntades, trata de lo que puede o no puede salir de la tierra, y de la comprensión de los medios que se disponen para ello, así como la famosa sinergía que podamos -o no- tener con la misma naturaleza.

A los árboles antiguos -salvo alguna agresión bruta- les encanta que les metan serrucho y tijera, siendo muy generosos con la primera poda. Recuerda que el objeto de la poda debe ser -ademas de aumentar la fructificación-, compensar el árbol de año en año.

Yo respeto cualquier agricultura mixta que une conocimiento técnico de ahora y sentido común de ayer. La huerta -de carácter experimental y terapéutico- que tenemos por aquí es un experimento singular. Prohibición de venenos. El alimento de la tierra se produce por el compost que hacemos del segmento de basura orgánica doméstica. Nunca hemos traído estiércol, pero confío algún día tener alguna bestia que lo proporcione.
Un saludo a ver si cuadro eso de las notificaciones y sigo viendo por ahí vuestro desarrollo.
una pregunta ¿por dónde esta vuestro huerto, geográficamente hablando?
;)
Que rico tener a tu disposición esos nogales. Fantástico árbol ese.

Rayito Forever dijo...

Hola de nuevo, Luis,

Nuestro huerto está en Alicante, muy cerca de Alcoy.

Básicamente, la forma de tratar al huerto es la misma que la vuestra. Recogemos todos los restos vegetales crudos y las cáscaras de huevo de casa, así como todo lo que se va produciendo en el conjunto del huerto; a los venenos químicos támbién los tenemos rigurosamente vetados. Tampoco hemos tenido la ocasión de experimentar remedios a base de purines o infusiones de ortigas y otras plantas. La próxima temporada esperamos incorporar gallinas al proyecto y, en una perspectiva más lejana, contemplamos con muy buenos ojos la posibilidad de traer una vaca de esas enanas al huerto, para que haga el trabajo de procesamiento del manto vegetal tan abundante. Y ese estiercol fresquito... De momento Vicente nos podría facilitar estiercol de oveja, pero yo me resisto, ya que prefiero que el huerto siga una evolución autotrófica, sin aportaciones externas más allá de las absolutamente imprescindibles, como ha podido ser el tractor, el evento que más ha impulsado el desarrollo del huerto.

En conjunto estamos muy satisfechos de los resultados en esta primera temporada de huerto, lo que parece indicar que vamos por buen camino. Empezamos el pasado noviembre y ya nos hemos comido nuestra primera serie de lechugas, cebollas, acelgas, puerros, habas (hemos podido congelar una buena bolsa), algún rábano y una zanahoria. En mi opinión, los tres principales errores han sido:

1 - No haber conseguido más variedad de buenas semillas, preferíblemente autóctonas.

2 - No haber cultivado mucha más cantidad. Nos hemos quedado muy cortos.

y 3 - Insuficiente planificación de los cultivos, tanto en el tiempo como en el espacio.