viernes, agosto 08, 2008

¿Porqué es tan importante reaprender a cultivar la tierra? ó Como garantizar la seguridad e independencia alimentaria a corto, medio y largo plazo.

Últimamente esta muy de moda la palabra crisis, en los mas variados ámbitos de nuestra cultura occidental. Hablamos de crisis inmobiliaria, crisis hipotecaria, crisis energética, crisis alimentaria... en fin, crisis de bastantes adjetivos que dejo de mencionar aquí. Yo personalmente opino que la crisis no deja de ser un periodo de cambios profundos, difíciles si nuestra intención es seguir haciendo las cosas como hasta ahora las hemos hecho. Las circunstancias existenciales exigen de todos capacidad de adaptación. Los modelos que tomamos por ciertos no tienen continuidad y es necesario replantearse radicalmente las acciones cotidianas, aquellas que conforman nuestro modo de vida.

No recomiendo grandes políticas ni fondos estructurales europeos ara enfrentar esta situación a la que inevitablemente todos nos vemos abocados algún día. Es quizás mucho mas oportuno aplicar los cambios a pequeñas cosas de cada día, y no vanagloriándose de su poder de adaptación al futuro porvenir sino mas bien como quien juega con practicar esos cambios ahora que realmente no tiene la necesidad.

Porque esa necesidad de cambiar es cada día mas apremiante y por la urgencia de semejante tarea no conviene asustarse -ojo, esto no será tan fácil pues el miedo mueve montañas en estos días- ni tampoco pensar que está todo perdido. Nada mas lejos de la realidad.

Nos divertimos mucho cultivando nuestras verduras, pre-ocupandonos por unos gusanitos a los que hace años jamas hubieramos prestado la menor atención. Y desde luego, un buen día te das cuenta que en realidad esto no tiene nada de nuevo. Solo para aquellos que nunca lo aprendimos. Pero tan solo hace falta saltarse una generación -la de mis padres- para ver que nuestros abuelos -por obligación y necesidad- sí dispusieron de ese conocimiento general, básico y escencial del cultivo ecológico u orgánico.

Pero tras todo este juego y aprendizaje personal se esconde inevitablemente una visión de futuro que permita, al menos, permanecer en esta tierra por un poco de tiempo mas, dejar algo de lo que podamos comer y vivir, disfrutar. Un legado -el conocimiento de las técnicas de cultivo ecológicas- que se encuentra sometido a peligro de extinción. Se trata de nuestra relación con el planeta y con las personas que nos rodean en una época en la que lejos y cerca son conceptos cada vez mas difusos y unitarios.

El ser humano solo dispone de una manera efectiva de aprender: Jugando. De éste juego de niños surgirán las técnicas de adulto que permitan a algunos de nosotros -cuyo destino pasaba inexorablemente por la absoluta dependencia alimentaria en las multinacionales de suministro de alimentaje humano, el gran mercado global de la comida. (porque llamarlo alimentación quizas sea erroneo en muchos casos)-. Siempre insitiendo en la vital urgencia de disponer y trabajar estas técnicas efectivamente. Pronto lo que ahora es juego se puede convertir en necesidad, y debemos aprender los recursos necesarios, no ya para la supervivencia -muchos podemos vernos relegados a subsistir-, sino para permitir la vivencia plena en una socided de personas libres.

Aprovecho este artículo para dar la bienvenida a las lombrices que hoy aterrizan en nuestra finca con el objeto de digerir cuanta materia orgánica podamos suministrarles y darnos a cambio la única herramienta verdaderamente efectiva para garantizar la seguridad alimentaria: El compost.

1 comentario:

Dora Inés González Arjona dijo...

Bellísimo artículo, muchas felicidades.