jueves, enero 17, 2008

Podando los ciruelos

Los árboles de la fotografía son ciruelos. Los últimos años toda la fruta -que ha sido abundante- ha salido bichada por la mosca de la fruta. Es un insecto que pone su larvas en la época de floración, y que podemos ver porque pudre los frutos de dentro hacia fuera, dejando un canalito de salida, identificable como unos puntitos translúcidos. En fin, mi opinión es que necesitan estar mas sanos -alimentación en la tierra con materia orgánica descompuesta. De momento, constituyen mi práctica de poda anual -todo un privilegio porque puedo ver lo que hacen al año siguiente-.

Lo primero que hay que hacer para podar un árbol es mirarlo. En función del vigor que tenga, es decir, de la cantidad de brotes del año pasado, la fuerza de estos y la proliferación de chupones -ramas de especial vigor que, según los expertos, consumen la energía que queremos canalizar hacia los frutos-, etc. Según observemos el árbol en concreto practicaremos una poda mas intensiva -en el caso de presentar gran vigor- o mas prudente si el árbol esta débil, confiando en una mejora al año siguiente. El objetivo general consiste en equilibrar la fuerza del árbol y los frutos que queremos que dé. De este equilibrio depende la evolución del año. Una poda desafortunada puede esquilmar la producción de frutos. Los árboles viejos, al dejar secar alguna de sus ramas se autopodan para poder compensar la falta de vigor.

Existen dos acciones fundamentales en la poda: 1º Desramar, es decir, aligerar el árbol -preferiblemente ramas en el interior de la copa o que obstruyan el paso de la luz, y 2º Corte lateral - o dejando talones- , la poda propiamente dicha y que conforma la estructura del árbol.

En las imágenes, el antes a la izquierda y y el después de la poda a la derecha. En el primer árbol se observan brotes pequeños y de reducida dimensión. Procuraremos eliminar ramas viejas y secas que no han brotado y no tocarlo mucho. El segundo árbol, con mucho mas vigor, es posible practicar una poda mas intensa. Aún así, como se ve en la imagen, creo que volveré a repasarlo eliminando ramas interiores de años pasados. Si el corte que se va a realizar es relativamente grande es conveniente utilizar algún material -asfalto, pintura, arcilla con fibras- para tapar la herida, lugar por donde brotará salvia y bichos atacarán.