domingo, octubre 21, 2007

Acciones en el huerto ecológico

La agricultura ecológica requiere un gran esfuerzo de coordinación de tareas variadas en las que no debe olvidarse ningún eslabón de la cadena si queremos obtener resultados agradecidos. A medida que incrementemos nuestras destrezas introduciremos mayor cantidad de especies y cultivaremos atendiendo a los diversos ciclos que cada planta adquiere en cada lugar especifico.

Un registro de estas acciones además de ofrecer un calendario aproximado de realización de las mismas permite obtener información que puede ser analizada con posterioridad, con el objeto de optimizar lo que la observación directa ya nos aporta, pudiendo ampliar cualquier dimensión mensurable del proceso al registro acorde a nuestros intereses específicos.

Bloques de acciones propuestos: Estas son acciones que tienen una actividad en común y que se pueden desarrollar distinguiendo diversos tipos, de los que destaco:

-Semilleros:
El trabajo de semillero consiste en disponer el sustrato adecuado -se recomienda una mezcla de turba rubia 40% + negra 40% + microarcilla o vernaculita.- En cualquier caso el sustrato debe tener cierta capacidad de retención de agua a la vez que ser lo suficientemente rico en materia orgánica y nutrientes para permitir la correcta germinación de la semilla. Procuraremos especial atención en evitar la tierra apelmazada. Las especies elegidas para germinar tendrán en cuenta la plantación anterior y seguirán el criterio de rotación normal. El número de semilleros estimará, acorde al espacio disponible y la producción deseada acorde a una perdida del 20% general, otro 20% para semillado posterior. Según especies se plantarán a voleo o depositando dos semillas por hueco. Es recomendable regar el semillero una vez dispuesto y antes de introducir las semillas, plantarlas y aportar un poco mas de sustrato y volver a regar ligeramente. Durante la germinación buscaremos un lugar fresco, con luz y sin excesiva radiación solar directa. El riego por aspersión es recomendable. La adecuada ventilación imprescindible.

-Preparar la tierra:
Antes de plantar prepararemos el terreno. El objetivo consiste en airear y aportar materia orgánica descompuesta aerobicamente, es decir compost. Para ello utilizaremos la tecnica del bancal profundo, siendo este tan profundo como uno quiera. Esta técnica es recomendable porque incide en la planta permitiendo el desarrollo de las raices de la manera mas fácil posible, lo cual hace que la planta sea sana y resistente. Lo primero es desmenuzar el terreno. Para ello emplearemos la horqueta. Luego retiramos la capa superficial de tierra arrimándola hacia los lados. Añadimos abundante compost y(o estiércol y procedemos a aplicar la horqueta de nuevo. Cubrimos el bancal con la tierra apartada deshaciendo terrones y retirando piedras. Nivelamos.

-Riego:
Es recomendable disponer de un riego. Ahorra agua y la constancia en tiempo seco es agradecida por las plantas. La cantidad de riego es un parámetro que está directamente en función del suelo. Un suelo arcilloso tendra gran capacidad de retención de agua, con lo que poca será suficiente. Un suelo con menos arcilla tenderá a filtrar el agua, necesitando mayor aporte para mantener un nivel de humedad deseable. La tierra no debe estar encharcada, y atenderemos antes a la humedad que se mantiene bajo la superficie que al estado de la superficie. El acolchado aumenta considerablemente la retención de humedad al evitar el secado por radiación directa.

Conviene garantizar el suministro de agua, preferiblemente acumulando la mayor cantidad de agua posible. Es recomendable este tiempo de almacenaje ya que la evaporación y los agentes bioticos aportan calidad a nuestra agua de riego. La gestión del agua debe ser estudiada en profundidad a fin de optimizar nuestras costumbres hacia un uso racional de la denominada sangre de la tierra.

-Plantar a tierra:
Cuando las plantas están preparadas para el trasplante, esto es cuando al menos han brotado mas de las dos o una hojas iniciales procedemos al trasplante. Acercaremos el semillero al bancal y extraeremos las plantas presentándolas por linea a la distancia deseada. En plantas formadas separaremos en la medida de lo posible las plantas, procurando no dañar las raíces. Para semilleros a voleo procederemos al clareado. Nos ayudaremos de una cuchara, un palo o la mano para hacer un pequeño agujero donde se introduce la cada plantita. Apretamos ligeramente para asegurarnos del adecuado contacto entre el sustrato del semillero y la tierra. Efectuamos al acabar un riego de trasplante.

-Tratamientos preventivos:
Es posible definir una metodología de tratamientos preventivos. Entre ellos incluyo el macerado de ortiga, pudiendo realizarse con hojas y flores frescas así como secas según la época del año. A mi me gusta el macerado, que diluyo al 10 % aproximadamente en agua. Este macerado pude utilizarse a los dos o tres días y a partir de las dos semanas. El liquido es diluido en agua al 15% y pulverizado sobre plantas y suelo. Es posible aplicar tratamientos cada tres días, cada semana, etc. Es necesario definir esta política y ser riguroso en su aplicación.

-Tratamientos plagas:
Similares a los anteriores pero debidos a una plaga puntual, normalmente acompañada de circunstancias favorables según el tipo de plaga, y la cual debe estudiarse a fin de definir el tratamiento.

-Compost:
Confeccionar compost es una tarea que no debe descuidarse si se quiere garantizar los cultivos futuros y mantener el equilibrio en la gestión de la tierra. Es muy recomendable cultivar las malas hierbas que crecen en nuestro terreno y aportarlas debidamente compostadas ya que equilibran naturalmente las carencias y excesos que pueda tener cualquier suelo, siendo una cuestión de lo mas deseable.

-Estructuras y mantenimiento:
Algunas especies requieren tutelaje y pequeñas estructuras que soportan plantas y frutos. Es necesario dedicar un tiempo a estas labores, procurando su estabilidad y resistencia al viento con el objeto de no dañar las plantas que sobre estas crecen. Vallas y caminos son otro trabajo al que prestaremos atención en este bloque.

-Recolección, almacenado y secado:
Procesos de recolección continua, en los que se va retirando frutos y hojas según van madurando, cosechas puntuales en los que recogemos integramente lo plantado. Técnicas de almacenaje y secado, etc. Todos estos menesteres requieren una previsión de tiempo de trabajo adecuada.