jueves, junio 21, 2007

Agua: el arte de regar

El riego es un aspecto importante en cualquier cultivo. Poco a poco voy aprendiendo a cargar mangueras, poner válvulas de retención y hacer funcionar bombas, adquiriendo los conocimientos precisos para lo que cada día considero más un arte que una técnica.

Desde el gesto de llenar un vaso de agua y echárselo a una plantita que lo pide hasta regar una gran extensión de cultivo hay una misma actividad, una misma voluntad de dar de beber a la tierra. No en vano al agua se la conoce por la sangre de la tierra.

Con el tiempo he observado las lógicas presentes en el arte de mover agua. La gravedad es el principio que la mueve, la incita a caer. Y de aquí surgen estanques, canales, acequias, surcos… es una lógica antigua, el arte del regadío y configura un territorio. Tras esto tenemos la lógica que aparece al crear circuitos de presión. Ahí encontramos desde el agua de abasto y las redes de distribución hasta el riego por goteo que he puesto, temporalmente, en san antonio.

Una piscina del hipermercado, una electrobomba pequeña, tubería, tomas, válvula de retención y filtro, llavecitas y goteros componen el sistema. He enchufado la electrobomba a un temporizador y riega siempre al atardecer. (Algún día me gustaría poner un sensor de humedad en un gotero, y que no riegue cuando llueva, poquito en estas latitudes de la isla).

2 comentarios:

Verd dijo...

En mi balcón tengo un riego automático, me va fantástico pero el problema es que el agua que les llega a las plantas es agua de red. No sé exactamente su composición pero por el gusto que tiene puedo asegurar que es agua muy clorada. No la bebo yo, así que creo que tampoco debe gustarle a mis hortalizas.

He estando pensando en como mejorar la calidad del agua de riego. Al tratarse de un balcón cubierto no tiene sentido pensar en recoger agua de lluvia. Otra opción es llenar un depósito con agua de red y dejarlo abierto para que se evapore el cloro, el truco seria tenerlo alto... y así estoy, imaginando circuitos hidráulicos, como tu dices, en el “arte de mover agua”.

Luis dijo...

Lo del deposito abierto es la clave para evaporar el cloro, sin lugar a dudas. También te puede servir si quieres fertilizar en el agua del riego (con cuidado en las dosificaciones!)... Si pones el deposito a una altura te puede dar para regar con gravedad... a menos caudal mas tiempo abierto el paso... Supongo que el espacio puede ser un inconveniente...

ayer se me vació la piscina por dejar mal el programador... (en fin) regar es también una responsabilidad !!!