sábado, diciembre 16, 2006

Lisboa.

Mi experiencia no I.S.A., Instituto Superior de Agronomía de Lisboa, donde curse fruticultura y viticultura (y además aprendí muchísimo). Ahí dejo algunos dibujos que hice y alguna foto del trabajo de campo. Aprendí algo de poda en viñas, frutales y también supe como propagar árboles y vides mediante estacas, y algún que otro tipo de injerto.




Huerto y frutales

En las fotos hay lechugas (incluida una variedad de escarola), calabazas y la primera fresa que veo crecer en mi vida. En los frutales destaca la papaya, plantada a destiempo y engordando durante todo este invierno, y los olivos que pode hace unas semanas. Planté un diferencial de papas a ver que tal se dan. La verdad se las ve hermosas a las plantas. Cebollas y puerros crecen por ahí.

La historia de los frutales es cuanto menos curiosa. Mi padre los planto hace algunos años, cuando llegamos a esta casa. Durante los años siguientes nadie les dio la poda de formación adecuada, y desde hace dos años son mi campo experimental de poda. (Todo un privilegio). Los olivos en concreto no daban aceitunas (la gente me decía que si no serían acebuches). El año pasado podé abundantemente pero con prudencia respecto a las ramas más grandes, dejando tres principales. Este año decidí cortar las dos que le sobraban, por decirlo de alguna manera, para conformar un árbol con un solo pie. Creo que la próxima pequeña zafra será abundante. Por supuesto la terapia de compost en el terreno es sistemática, aportando cuando veo que la tierra lo pide.

lunes, diciembre 11, 2006

Matanza de un árbol en Tafira


cuando lo ví pensé que lo estaban podando... que ignorante de mí.
Desde esto ha llovido mucho ya.
Matan árboles sin ningún respeto. Los restos estan esparcidos par de barrancos abajo, en el mismo empate de la variante del centro y la circuvalación de Las Palmas.
Salió en La Provincia algún día que no quiero ni recordar.

domingo, diciembre 10, 2006

pH

EL pH

El asunto del pehache siempre ha sido un misterio. Según dicen los expertos y propia experiencia un nivel muy alto o muy bajo de pH provoca que las plantas no puedan asimilar determinados nutrientes, aunque estos estén presentes en la tierra. Mantener los niveles aceptables es pues clave para cualquier cultivo.

He comprado un aparato que mide instantáneamente el pH mediante una sonda. Realice una malla de puntos sobre la que he tomado notas en un papel. Posteriormente dibujé el gráfico que acompaña este texto.

Medí a una profundidad superficial y casi todos los niveles eran aceptables (he aportado compost comercial recientemente en superficie y sin duda ha corregido cualquier acidez previa), muy próximos a 7. A unos 15 cms de profundidad el panorama era distinto, presentando un mayor grado general de acidez.

Medí el pH del agua con la que riego la tierra y dio 5. Quizás tras años de riego esta acidez se ha trasmitido a la tierra, o quizás otros factores mas también están presentes.

Es curioso, justo allí donde los niveles de pH son más ácidos es allí donde, desoyendo los gustos por la variedad de la naturaleza plante tomates dos veces seguidas. La primera cosecha de primavera y verano fue grande y hermosa. La segunda, ya en otoño, apenas dio unos tomates verdes y pequeños. (El invernadero para cultivar calabacines y tomates en invierno es una asignatura pendiente).

En fin. Creo que cuando recoja las lechugas que planté hace un mes volveré a elaborar un bancal profundo, añadiendo bastante compost y corrigiendo el pH con algo de cal.


El ciclo de la Tierra

EL CICLO DE LA TIERRA

La tierra es nuestro soporte, nuestra madre. No devolver los residuos orgánicos a la tierra es un suicidio colectivo a corto plazo. No es difícil, ni complicado. Es algo que nuestros abuelos han hecho toda su vida, y así hasta remontar los tiempos inmemorables. Y la verdad las consecuencias a escala de cada individuo de esta pequeña acción (sacar la basura) parecen insignificantes pero si consideramos la masa de individuos que somos, es ya a tudas luces un problema.

Hoy olvidamos este sencillo comportamiento cotidiano, sin saber la gran importancia que reside en ese gesto. Nos engañan y atemorizan con plagas y venenos, nos dan verduras que no tienen sabor aunque parezcan hermosas y brillantes. Quieren vender la vida de la tierra en semillas que son estériles, que compras cada año. El monocultivo quiere matar la biodiversidad.

Cualquier tierra estéril que trabajemos con paciencia, añadiendo compost y materia orgánica descompuesta aeróbicamente poco a poco y año tras año, puede convertirse en un vergel. Toda esa energía que la tierra pide se la podemos suministrar con relativa facilidad. La naturaleza es diversidad. Y no deja de sorprenderme la capacidad de regeneración de suelo que tiene este proceso. Solo es necesario cambiar de actitud, y devolver aquello que se nos da.

En algún momento la humanidad pensó que limpio es muerto (y es cierto que hay limpieza en la destrucción...). No nos equivoquemos: Limpio (si es muerto) significa espacio para la nueva vida. Y como es una "tabula rasa" lógicamente implica una posteriores "plaga" hasta reequilibrar el medio. En vez de aprender de la complejidad y diversidad quisimos simplificarlo todo. Y simple fue el resultado. Debemos volver a escuchar a la Naturaleza. Nos va la vida en ello.





viernes, diciembre 01, 2006

Acolchado

ACOLCHADO

Conviene evitar la exposición solar de la superficie de la tierra. Por un lado beneficia la acción de los organismos terrestres y por otro evita que las malas hierbas germinen y ahoguen nuestras plantas jóvenes.

Para el acolchado usamos restos de palmeras y hoja picados. Cualquier materia vegetal sirve según la disponibilidad. Prestamos especial atención en no cubrir nuestras plantas (ni los goteros para poder ver posibles fugas de agua) y las acolchamos bien en un círculo alrededor especialmente.

Preparar la tierra


El Bancal Profundo, extracto del libro LA VIDA EN EL CAMPO” y “EL HORTICULTOR AUTOSUFICIENTE, por John Seymour, en su versión española por la Editorial Blume. El libro original se denomina "THE COMPLETE BOOK OF SELF-SUFFICIENCY", y data de 1976. Animo a cualquiera a que busque y compre dichos libros.




PREPARAR LA TIERRA
Existen muchas maneras de prepara la tierra para el cultivo. Todas tienen algo en común. Hay que aportar materia orgánica. Un huerto debe al menos tener un 5 % de humus para obtener una cosecha razonable. Con menos, difícil tarea.
Cualquier terreno pobre puede ser cultivable aportando materia orgánica descompuesta. Arena, arcilla, picón… Tema aparte para la tierra consiste en el analisis del pH y las correcciones a aplicar si fueran necesarias. Si los niveles de pH no son adecuados las plantas tendran dificultad para asimilar algunos nutrientes.
-BANCAL PROFUNDO: Antes de comenzar a trabajar la tierra limitamos con unas estacas y cuerda la parcela donde estamos trabajando, retiraremos la maleza que apilaremos para el compost y esparciremos abundante estiércol o compost maduro sobre el terreno.
Para trabajar la tierra, si es arcillosa, conviene tener en cuenta el grado de humedad que tenga. Muy seca es polvo y muy húmeda se apelmaza y pega a las herramientas. Ella misma te dirá cuando se puede trabajar y solo la observación detenida de la tierra puede darnos alguna indicación al respecto.
El proceso consiste en extraer un surco de unos 60 cms de profundidad de terreno, poniéndolo en una carretilla y llevándolo al final del bancal en el que se este trabajando. En ese mismo surco verteremos el siguiente surco, retirando las piedras que encontremos al camino adyacente (es recomendable que por los caminos quepa una carretilla), mezclando el compost y la tierra.
La idea consiste en no pisar la tierra dedicada al bancal profundo para no apelmazar las raíces por donde se alimentan las plantas.
-SURCOS: Los surcos en la tierra son una de las técnicas mas ancestrales de cultivar la tierra. Abrir una herida en la tierra, de unos 60 cms de ancho en total, dejando a un lado parte de la tierra. El compost o estiércol se deposita en la parte inferior del surco. Las plantas se suelen ubicar en el lado mas húmedo según la pendiente y el norte, a media altura.

-MOTOCULTOR: El motocultor es una buena opción para terrenos grandes o pesados. Revuelve la tierra a conciencia en una franja de unos 30 ó 40 cms. Al igual que siempre, esparcir estiércol o compost antes de pasar el motocultor. Recomendable también retirar las piedras al camino una vez acabada la tarea.
-AIREADO: Otra técnica, aparentemente más respetuosa con el suelo, consiste en el aireado de la tierra con la horqueta o otra herramienta, no revolviendo la tierra de arriba abajo sino mas bien manteniendo la estructura del suelo en su lugar y permitiendo la entrada de aire a unos 20 ó 30 cms de profundida. El compost se deposita previamente en abundancia sobre la superficie y se revuelve con la tierra a unos 5 o 10 cms aproximadamente de profundidad para evitar que se seque.

jueves, noviembre 30, 2006

Rotación de cultivos





LA TÉCNICA DE ROTACIÓN

La variedad de cultivos en una misma tierra actúa de forma benéfica, compensando naturalmente las cualidades de la tierra. En la opinión de muchos las malas hierbas solo crecen en terrenos pobres, listas para crecer y morir cada año aportando materia orgánica que permitirá mas vida crecer sobre la misma tierra.

Distinguiremos para diferenciar cada tipo de cultivo entre RAÍZ -> FLOR ->FRUTO -> HOJA

-RAÍZ incluye todo aquello que extraemos bajo el suelo.

-HOJA corresponde a aquellas variedades en las que la hoja es el elemento primordial de cultivo.

-FRUTO es la categoría que engloba todo aquello de lo cual nos interesa lo que madura tras la flor.

-FLOR, un poco mas confusa al principio tambien es fácilmente identificable.

La clave del sistema de rotación consiste en cada temporada pasar de una categoría a la siguiente el cultivo al que dedicamos cada línea, surco o bancal. Rotando durante cuatro temporadas seguidas cerramos el círculo, al cual incluiremos un espacio de descanso del terreno. (Por supuesto si la tierra es escasa añadiremos más cantidad de compost con más frecuencia y cultivaremos toda la superficie disponible)

Las verduras de temporada las clasificamos dentro de estos grupos (el taller Huerto para Todos se desarrolla por Tafira Baja, Las Palmas de Gran Canaria. En general es aplicable a la zona de medianías isleñas, o en su defecto a verduras de temporada fresca o fría):


GRUPO CULTIVO FAMILIA

HOJA: Lechuga, Escarola.

Espinaca, Acelga,Coles.

RAÍZ Zanahoria, Rabanillos,

Beterrada.

FLOR Coliflor, Brécol

FRUTO Arvejas, Habas, Chochos

¿Porqué usar compost?


¿PORQUÉ USAR COMPOST?



No existe mejor manual que la observación detenida de las circunstancias que nos rodean. Mirar, pensar y actuar.




En el verano de 2006 la situación en mi jardín-huerto familiar llegó a un punto crítico. Plagas de pulgón asfixiaban los limoneros, algunos de los cuales eran tan pequeños que no alcanzaban el medio metro de altura corrían serio peligro. Los más grandes de tres y cuatro años no corrían mejor suerte. Papayas cuyas hojas caían débiles y aquejadas de podredumbre. Toda la producción de uva había quedado fulminada por un hongo nada mas sacar las flores, y solo unos racimos se habían salvado milagrosamente pese a todo el azufre que pude espolvorear. Algo extraño sucedía, y aún no había llegado el momento de comprender que sucedía.

Recuerdo que al llegar a la casa antes de la rehabilitación se me quedó grabado el amarillo intenso de la paja que crecía salvaje en el antiguo campo de cultivo abandonado. Con el tiempo mis padres vallaron el terreno, del cual tan solo una pequeña parte era de nuestra propiedad. Mi padre arrancó vinagreras (y por supuesto la hermosa hierba amarilla) y planto frutales, y mi madre puso un huerto en marcha. Durante varios años el jardín se limpió de maleza, la cual quemábamos en un bidón de gasoil vacío. Durante estos años el jardín floreció hermoso. Los años de barbecho pasados habían sin lugar a dudas creado un manto de materia orgánica suficiente para mantener la nueva vida. Algo de estiércol y nitrofosca harían el resto.

Yo vivo en Bandama, Islas Canarias. A nivel geológico consiste en una gran piconera, compuesta de partículas volcánicas tipo lapilli, capaces de retener la humedad de la noche, pero incapaces de retener el agua del riego. Al ver tristemente como el huerto agotaba su capacidad de producción, decidimos traer un camión de tierra de San Mateo. La idea era que sería de gran calidad (alguien nos dio que mas oscura mejor) pero resulto ser un montón de arcilla roja, de gran calidad para la construcción de abobe y tapial. Nos quedamos la tierra y decidimos mezclarla con el picón y algo de estiércol, probando nuestro primer “bancal profundo”. El éxito fue arrollador. Las tomateras eran tres veces lo grandes y vigorosas que habían sido en los últimos momentos. Y usando un tercio del agua que solía usar. Atribuí el éxito mas a la mezcla de tierras que a la materia orgánica, inconsciente de la importancia de esta última.

Vinieron un par de años de producción intensiva que gradualmente fue agotándose. Durante ese tiempo toda la materia orgánica que se recogía en el jardín ya no era quemada (pues la guardia civil y la sociedad multaban esta acción) y se tiraba al contenedor de la basura pasando a formar las composturas del s XXII, los macro basureros urbanos de hoy en día que taponan barrancos inmensos en nuestras islas. Restos orgánicos y envases todo al mismo lugar. Pero aún no era consciente del ciclo de la vida y la muerte.

Ese verano del 2006 agoté mi salud y mi paciencia practicando todo tipo de tratamientos químicos que mas parecían hundirme en la intoxicación mental que ayudar a mis plantas resistir hongos e insectos. Ese verano escuchaba los ecos lejanos de mi madre diciendo “acuérdate de echar estiércol”, a la par consciente que durante el último año había abandonado esa tarea por no considerarla imprescindible. …y miré.

Casualmente vino a para a mis manos un libro de Alwin Seifert, arquitecto alemán, titulado “agricultura sin venenos ó el nuevo arte de hacer compost”, cuya primera edición data de 1948. Era simple y llanamente un alegato al uso del compost, a favor de la biodiversidad y en contra del monocultivo y la aplicación sistemática de químicos en la agricultura. …y pensé.

Y entonces se me ocurrió comprar un saco de compost comercial. Y le puse un poco a los papayeros, y a los limoneros, y al huerto… en cuestión de una semana, todo “reventó”. Era una primavera de otoño (a veces esto pasa en estas latitudes). El vigor volvía a las plantas. El pulgón retrocedía y volvía a ver sarantontones entre las hojas. La vida, en general parecía recuperarse. Más de un amigo se sorprendió al ver el cambio en tan poco tiempo, y yo quedé consagrado así a la cultura del compost.

El ciclo que cerramos al fabricar compost con la materia orgánica simplemente permite la vida. No es una opción en la agricultura y en la vida sencillamente es la manera de no hipotecar el futuro de nuestros hijos. Cualquier otra técnica de trabajar la tierra no tiene la antigüedad ni la experiencia (perdida hasta hace cuatro días pero fácilmente recuperable en estos tiempos) de la producción orgánica mediante el adecuado uso del compost, siendo este último básicamente una descomposición aeróbica controlada de cualquier resto de materia orgánica.

Desde la acción individual el cambio es posible. Los sistemas de gestión de residuos urbanos son (y ya lo eran en 1948) una necesidad urgente. Y no podemos seguir apilando envases sin saber que hacer con ellos. La clave, y la mayor parte de los desperdicios, es materia orgánica. Si no establecemos redes (y cultura) de compostage a un nivel social y cultural tan solo encontraremos enfermedad, hambre y desolación.

Pondré en cada entrada de este blog todo aquello que considere importante para el cultivo de cada especie, según pueda ir averiguando ese conocimiento. Espero que sirva por un lado para que yo mismo no olvide de año en año y por oto lado por si a alguien esta información le puede ser de alguna ayuda.

La tierra se deja querer fácilmente, solo hay que mirar las señales y probar una y otra vez.